domingo, 27 de noviembre de 2011

"VIBRACIONES MARANAS" (Río 10 Nov 2011)



   Hoy me he levantado graciosa. O eso siento. No es que haya empezado el día haciendo chistes cual buen andaluz... lo cierto es que no he hablado mucho desde que me he levantado, pero hoy siento que es uno de esos días que si descolgase el teléfono para hablar con mi amiga Mara, ella se reiría todo el tiempo mientras yo hago una especie de monólgo improvisado sobre mi vida.
    Y es que mi amiga Mara, ante todo, opina que soy una persona muy graciosa. Me lo dice siempre que hablamos. Yo creo que es que me pilla siempre en el peor momento del día y, no se por qué extraño motivo, cuando hablo con ella en lugar de ponerme a llorar, me da por hacer parodia de los "grandes y únicos momentos estelares de mi vida a la par que bastante frecuentes".
    Siempre concluímos que cuando seamos unas abuelitas adorables, nos sentaremos a escribir un libro con todas estas historias. Realmente siempre he pensado, que si lo llegásemos a hacer (en condiciones, claro), podría llegar a ser un Best-Seller, pero es que no se si me veo siendo famosa con 80 años...No se lleva eso de las arrugas en los famosos no?? (Lo discutiré con ella la próxima vez que hablemos...)

    Ahora está en Argentina con su chico mientras yo estoy por Italia en un viaje de reencuentro con mi "yo" interior, así que no la puedo llamar (bueno, como poder... pero no debería si quiero comer el resto del mes algo más que patatillas...). Antes hablábamos mucho más, pero ahora entre que cada una vivimos en una ciudad diferente y que el trabajo no nos deja mucho tiempo libre... son muy pocas las tardes o noches en las que tenemos más de 1h libre para hablar. Es que para hablar 3 min mejor no coger el teléfono!!. Al menos, no con ella. Igual suena un poco gráfico, pero para que se me entienda, es como si te cortasen un orgasmo justo cuando saber que va a pasar... una putada!!
La echo de menos. Echo de menos esas conversacionesen esos días en los que parece que tu madre, el día en el que decidió fabricarte, tuvo a bien ponerte 2 pies izquierdos y no hay manera de que te levantes con el derecho... claro!!!
    Es que son conversaciones muy especiales. Seguramente con un toque de surrealismo y excentricidad para alguien que las escuchase sin conocernos. En algunas he llegado a ser "un barco a la deriva que navega al revés del resto" o "que sube a bordo a pasajeros que no pegan con las instalaciones" y creo que por eso luego no se cómo deshacerme de ellos porque quedaría mal tirarlos por la borda... Así me ve mi amiga: a veces yo soy un barco, a veces ella una "maricosa" y vamos tirando...

    Recuerdo la última conversación que tuvimos... pensándolo bien no hace tanto. El motivo central de la conversación fue exactamente el que me llevó a hacer este viaje de ahora.
Me llamó ella, quería contarme que se iba a Argentina 2 semanas a casa de su chico. Me puse taaaaaaan contenta!!!! es que  la vi feliz, y esas cosas se me contagian rápido... pero me caí de culo al ir a sentarme en la cama para hablar largo y tendido, voló el teléfono por los aires y yo volví a mi realidad... Estaba realmente mal. Qué digo mal?. Estaba realmente perdida. Perdida dentro de mí. Se puede uno sentir mal, pero eso dura un rato, a lo sumo un tiempo con fecha de caducidad. Ahora... perderse dentro de uno mismo... no saber dónde te encuentras ni cómo o por qué has llegado al punto en el que estás, es una experiencia que no se la deseo ni a mi peor enemigo (no sé por qué se usa esta frase hecha... ni que la gente tuviese tiempo de hacer un ranking de a quién odia más y de quien nos odia a nosotros... yo no tengo tiempo ni ganas!!!).
    Recuerdo que me puse a llorar y como pude le expuse todas mis dudas existenciales. En aquél momento me lo cuestionaba todo!!! Acababa de ser consciente de que acababa de subir nuevamente a mi barco a alguien herido, estando mi barco roto en mil pedazos y con la enfermería cerrada por baja prolongada. Así imposible llegar a ningún puerto... ni bueno ni malo. Lo supe desde que subió, pero me di cuenta hablando con ella. Y es que ese es un "don" que ella tiene, por eso siempre la llamo ante situaciones de este tipo.
    Antes de subir a este pasajero (mucho antes), había subido otro que se dedicó a hacerme pensar que era el barco más pequeó del océano mientras destrozaba cada puerta, cada ventana, cada habitación... deteniéndose a conciencia con los detalles más íntimos. Me dejó como a "la perla negra" esa de "Piratas del Caribe" pero vista de noche y con los malos... vamos, fatal!
   
    Perdida, a la deriva y sin rumbo estaba yo cuando me llamó y le hice un millón de preguntas (no sin antes levantarme del suelo y tumbarme en la cama con la intención de no levantarme hasta no acabar la conversación. No fuera que el siguiente golpe fuese peor y, oye!, que una vive sola y estos accidentes domésticos hay que preveerlos o evitarlos en la medida de lo posible). Había llegado al punto en el que había llegado a pensar que la culpa de estar como estaba era, en gran parte, mía.
    Creo que ese fue el punto de inflexión en el que para ella dejé de ser un barco para convertirme en una especie de energía que vibra en alguna frecuencia del Universo. Sí, preparaos para todo un desarrollo místico de una conversación propia de "La Hierbas" de "Aquí no hay quien viva", pero con infusión y porro incluídos...
   Según mi amiga, el motivo por el que últimamente (vamos, desde hace solo... como los últimos 8 años de mi vida... nada más!!) siempre acabo con especímenes raros que me dejan secuelas graves, es porque no sintonizo bien mi frecuencia con la del Universo y claro vibro de manera extraña...
En ese momento yo me vi como un aparatejo de radio de esos que existían cuando nosotras éramos pequeñas, de esos con un montón de ruedecitas que a todos nos ha gustado toquitear y que a nuestra abuela no le hacía ninguna gracia que lo hiciéramos porque tardaba como una semana hasta que volvía a sintonizar la emisora donde daban "la mesa camilla", ese programa con el que dormía la siesta mientras tu la mirabas con cara de pocos amigos porque había puesto el dichoso aparatillo parlante a una altura fuera de tus posibilidades y no podías volver a girar la rueda para quedarte tranquila una semana más, que en ese momento era lo que más querías en el mundo... eso si que era sintonizar!!!
Así que, como el que sentencia algo de lo que no le cabe la menor duda, le dije: "Pues dime dónde está la rueda que me sintonice con el Universo, por que yo la he perdido y no me la encuentro por ningún lado!!"
    Entonces, como habitualmente sucede, empezó a reírse y me contestó con otra gran frase: "Amor, las grandes espadas se forjan con fuego". Ahora lo entendía todo!!!! ya sabía por qué no encontraba mi rueda... es que con lo del forjado y tanto calor se había derretido... y ahora que hacía yo para volver a sintonizarme?? (si es que en algún momento lo había estado... que no lo tenía yo muy claro...) La respuesta, solo la tenía yo: hacer un viaje al interior de mí misma. Volver al lugar que más paz me había dado, el lugar en el que había solucionado los grandes problemas que había tenido y para los que hasta ese momento no había encontrado solución. El lugar en el que habñia podido ser YO, yo en mi estado puro y, lo más importante, habiéndolo conseguido sola, sin necesitar a nadie.  Y aquí estoy, en Italia y directa a mi último destino, el más especial de todos: Pisa.
   
    Este es el lugar en el que me reencuentro, sintonizo con el Universo (que diría Mara) sin necesidad de ruedas ni botones, solo dejándome salir, dejarme ser yo misma, disfrutando. Aquí he vuelto a comprender que suba quien suba al barco, y vaya dónde vaya, la mejor compañera de viaje, con quien realmente tengo que llevarme bien, soy yo misma. Lo demás son añadidos que darán color o nublarán mi vida si yo quiero que lo hagan...
   
    En cuanto vuelva a España llamo a Mara!!! Necesito contárselo y que me cuente...

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