Querida Reina Maga!! (NDA: sí, no me he equivocado, os lo explicaré al acabar la carta):
Siguiendo la tradición desde hace ya 9 años (bufff, hace tanto?? acabo de contar el tiempo que hace... no puede ser que sea tanto!!! algo va mal, o bien... no se... aún hay días que tengo la tentación de coger el teléfono y llamarte, contarte qué me ha pasado, creo que estarás al otro lado y después de descolgar el teléfono algo me devuelve a la realidad... tú?? debe ser precioso que después de tanto tiempo alguien te tenga tan presente y te siga necesitando tanto. Yo de mayor quiero ser como tú!!!), este año no podía ser menos y tenía que escribir "LA CARTA".
Es gracioso, pero siempre empiezo diciéndote lo mismo, no se, acostumbrada a tus últimos años a mi lado, creo que puede que lo olvides y, como es tan importante para mí, te lo vuelvo a contar (por si acaso...). Este año es un poco diferente, he decidido escribirte por aquí. Aunque sean nuevas tecnologías, se que no es impedimento para tí. Lo leerás seguro. Si él lo ha conseguido, tú también puedes!!!
Pues ahí va mi carta:
Los niños siempre dicen a sus Reyes Magos al final del año, que han sido buenos, que se han portado bien... Yo, como te suelo decir, he sido a ratos buena, a ratos menos buena y supongo que algunos dirían que a ratos mala. Yo no lo creo, no, porque para ser mala hay que hacer las cosas con una intención que yo no tengo. Tú te encargaste de transmitirme esa transparencia de alma que tanto valoro hoy en día y que intento conservar por encima de todas las cosas. Independientemente de ello, lo mismo da, buena, que mala, que regular, porque la intención de mi carta Navideña no es que me traigas un montón de cosas. Si tuviese que pedir algo para Reyes, pediría que volvieses a mi lado, porque hace falta gente como tú en este mundo, pero no sé quién puso la norma esa de que esos regalos no se vale pedirlos. Me aguantaré! No me queda otra...ves?? da igual sea buena o regular buena... ;)
Ya sabes que desde que te fuiste, la Navidad no es lo mismo. No huele igual, no sabe igual y no se siente igual. Tú la hacías diferente, especial. Bueno, tú hacías especial cada segundo a tu lado. A mí siempre me dió igual el niñito Jesús, las misas y las ceremonias que envuelven la Navidad (lo siento, te salió una niña con mente científica y sigo sin entenderlo). La Navidad era mucho más. Era pasar a tu lado 15 días llenos de ilusión, era levatarse con un beso y un abrazo que, aún después de 9 años, recuerdo como si me lo hubieses dado esta mañana; era dormirse con el olor de la leña con sabor a naranja porque te encantaba dejar la "corfa" metida en la chimenea para que la casa oliese "a Navidad!!!"; era la ilusión de encender unas velas, de pasar toda una mañana a tu lado montando un belén en el que todos los días los muñecos se movían un poquito en dirección al portal; era sentir la sensación increíble de ser niño y meter las manos enteras en la masa de los pasteles de boniato y luego chuparse los dedos; era conseguir que tooodos y cada uno de los que te rodeábamos sonriésemos a pesar de todo cuando llegábamos a tu casa el día de Navidad a comer y que formásemos un coro improvisado que parecía hubiese estado ensayando todo el año, solo para entonar unas cuantas notas que durarían hasta la noche cuando nos quedábamos sin voz...
Por eso, ahora, cuando miro a la Navidad y solo veo todos esos adornos sin sentimiento, toda esa gente comprando regalos mientras se olvidan de regalar esas cosas que no se compran con todo el dinero del mundo y hacen que recuerdes a esa persona hasta que dejas de existir, cuando veo cómo la gente se empeña "en ser mejor" estos días "porque es Navidad"... me pongo nostálgica y, sí, me cabreo! es que no entiendo nada!!! luego dicen que se sienten vacíos!! pues claro, porque el alma no se llena a base de regalos envueltos con un lazo rojo, se llena con besos (pero ellos no lo saben). Es que no se si tienes idea de en qué se ha convertido esto??? el mundo está patas arriba!!! Las señoras van denunciando a Baltasares por recibir caramelazos en las cabalgatas. Si vas a la cabalgata ya pensando en cómo le vas a sacar a Baltasar (que por cierto, no se qué mal ha hecho el pobre... con lo bueno que fue siempre conmigo!! por eso era mi preferido!) más de lo que ya se ha dejado para que tengas debajo de tu árbol todas esas cosas absurdas que te has empeñado en tener porque crees que te darán la felicidad eterna...que yo sepa los Reyes nunca trabajaron y debe ser complicadísimo sacar tanto dinero en tan solo un año, como pa' que encima les vayamos denunciando, yo creo que no tienen ni para pagarse el abogado!!! (yo lo digo por lo difícil que es ahorrar, que ahora que trabajo cada día lo entiendo mejor...). Qué será lo próximo?? Que venga un niño y se cargue a Papá Noel porque no le ha traído todo lo que había pedido?? Sin comentarios...
Pues eso "mi Reina Maga", echo de menos taaaanto TU NAVIDAD!!!!, así que, por noveno año consecutivo solo te voy a pedir que algún día me traigas de nuevo TU Navidad, que me des la capacidad y la magia que tuviste tu para crear la mía propia, y que consiga hacerme inmortal en el corazón de alguien como tu lo sigues siendo en el mío. Con ser la mitad de especial que tú, me conformo. No dejes ni un solo día de seguir enseñándome desde tu estrella fugaz.
Bon Nadal, de "la teua xica"
Y aquí va la explicación a la carta, para los que os habéis perdido:
No hace mucho, leyendo un libro, leí una frase que me encantó. No la tengo aquí delante, pero decía algo así como que "solo se dice "romper a llorar" o "romper a reír", pero es una expresión que no se puede utilizar con muchos verbos más, porque uno se rompe solo con sentimientos tan fuertes que te hacen reaccionar así. Uno se rompe y con suerte se vuelve a recomponer, pero es llorar o reír el camino a volver a recomponerse después de roto". Hace 9 años, yo me ROMPÍ en mayúsculas, me rompí al perder a uno de los pilares más importantes de mi vida, a una de las personas más increíbles que he conocido, la primera que me cogió en brazos y con suerte la última que me abandone antes de morir.
No hay mejor palabra que esa para expresar lo que uno siente cuando te dicen que no volverás a verle. También gracias a ella conseguí recomponerme y hacerme más fuerte que nunca. Por eso decidí que mi carta de Navidad la escribiría con un destinatario diferente al de los años anteriores y la enviaba al mundo con la esperanza de que llegase allá donde ella estuviese. Hoy la lanzo al mundo a través de otro medio para compartirla también con quien desee leerla.
Puede parecer una entrada un poco triste, pero nada más lejos de la realidad. Me siento feliz y afortunada de haberla tenido y seguir teniéndola a mi lado: nadie muere si no lo hace en el corazón de quien desea tenerlo cerca.